Cumplir veinte, veinticinco o cualquier múltiplo de cinco años en la música es la excusa perfecta para cerrar una etapa, empaquetar los grandes éxitos y volver a lanzar al mercado un recopilatorio que con suerte irá acompañado de un tema inédito como reclamo. Esta fórmula ha sido utilizada con éxito por las discográficas durante mucho tiempo; sin embargo, en los últimos años se ha impuesto la moda de no incluir los éxitos originales, sino de re-grabarlos con una nueva producción más actual y, lo peor de todo, convertidos en duetos. Aunque son muchos músicos los que se están valiendo de esta fórmula, el que realmente la ha sabido rentabilizar ha sido Miguel Bosé, que consiguió con Papito que terminásemos por odiar sus clásicos cuando no dejaron de sonar durante dos años en la voz de Paulina Rubio, Julieta Venegas, Bimba Bosé o Ricky Martin. De Papito hubo edición simple, edición doble, re-edición especial y Papitour, con advertencia incluida de que sería la última gira en la que tocase sus viejas canciones; en definitiva, una clara muestra de la sequía de creatividad por la que atravesamos y que afecta a personajes tan reinventables como la propia Marta Sánchez, que es la última en subirse al carro. Cuando aún resuena en nuestros oídos las renovadas versiones de ‘Soldados del amor’ y ‘Desesperada’ que lanzó en la recopilación de 2004, anuncia que vuelve a regrabar sus éxitos en su Papito particular para el que contará con gente tan dispar como Hombres G, José Mercé, Bebe, Pasión Vega o La Oreja de Van Gogh-; todo ello aderezado con una gira que –échense a temblar- durará dos años. Con tal empacho no sería de extrañar un posible anuncio de no volver a cantar ‘Desesperada’ nunca más…
[Artículo publicado en el número de Abril de Vícar al Día]
